Internet de bolsillo, móviles, tablets; el futuro hecho presente
29 agosto, 2011 Dejar un comentario
La conectividad a día de hoy es algo muy diferente a lo que nos hemos querido habituar durante los últimos años. Hoy estamos conectados continuamente vía movil, tablet, o lo estaremos en breve dado que, como ya hemos explicado, esta vorágine tecnológica, que ofrece un sin fín de servicios para todos nosotros, nos va captando sin darnos plena cuenta de ello.
Pero no hay que tener miedo a lo novedoso, no hay que cerrarse a los avances y tampoco hay que creer que no son positivos para nosotros.
Volviendo un poco a lo que han sido la evolución de las tecnologías y como nos hemos ido haciendo “amigos” de nuevos aparatos y usos que nunca habríamos pensado, vamos a analizar el teléfono móvil, el nuevo terminal de conexión por excelencia.
Cuando comenzamos a usar el teléfono móvil de una forma extendida en España, hablamos de hace escasamente 10 años, todos estábamos recelosos de lo que este nuevo instrumento podría significar para nuestras vidas. La tarifa, un gasto más, además de móvil que nos suponía un coste añadido y la obligación de pensar si llamo de fijo a móvil, de móvil a fijo, de fijo a fijo, de móvil a móvil, de tal compañía a cual compañía, por la mañana, por la tarde, por la noche, entre tal y cual hora y un largo etcétera que nos ha vuelto medio locos a todos mientras pasábamos de una a otra compañía, de una a otra tarifa, para poder ir haciéndonos a una herramienta hoy por hoy imprescindible. La seguridad de hablar por un terminal sin cables, nos pueden interceptar la llamada y escuchar nuestras conversaciones, nuestra privacidad estaba en peligro, son cuestiones que se planteaban hace nada en nuestras comidas y sobre las que todos hemos hablado.
El estar todo el día localizable ha sido un factor dificil de superar, nuestra independencia quedaba en entredicho dado que podían llamarnos en cualquier momento. Supongo que sería el mismo sentimiento que se tubo con las primeras líneas de teléfono.
Hoy sin embargo, hemos obligado a los más mayores a llevar un móvil para que dispongan de la posibilidad de pedir ayuda en un caso extremo porque dicha conectividad nos da confianza y seguridad. Efectivamente, el autentico éxito de los terminales móviles ha sido la seguridad de poder mantener un contacto con alguien en ocasiones imprevistas y así estar más tranquilos aunque no tengamos con nosotros a los seres queridos.
Hoy nuestros hijos se van con los amigos a pasar el día por ahí y con un móvil sabemos que están localizables?? y que pueden pedir ayuda en caso de necesidad lo que nos deja más tranquilos.
Pero los móviles han evolucionado y nos han dado muchas funciones que hemos ido adaptando sin siquiera darnos cuenta. Cuando comenzamos a usarlos, escribir un mensaje de texto era una auténtica dificultad. cada letra había que buscarla por un mini teclado de tan solo 12 teclas y, poner un acento era cuasi imposible. Los más jóvenes fueron los que se lanzaron a crear un nuevo código y una manera de escribir que les facilitaba el uso de un instrumento de manera económica (costaba mucho menos mandar sms que hablar) y rápida, se podían estar comunicando a toda velocidad con tan solo 9 letras ilegibles para los demás. Ellos son los que demandaban de una manera clara unos teclados como Dios manda para poder comunicarse más fácilmente. Pero es que además aparecieron los móviles con cámara de fotos. La posibilidad de hacer fotografías con el móvil revolucionó su uso. Fotografías y vídeos !! Un nuevo universo de comunicación acababa de nacer. Ya se podía hasta este momento, conectar con usb para enviar fotografías por internet, algo que los periodistas hacían y, con el uso de las cámaras digitales, convertía su trabajo en inmensamente más sencillo, rápido y eficaz. Pero es que ahora puedes realizar las fotos con el teléfono.
Es que puedes enviarle a un amigo una fotografía de lo que estás viendo al momento!!
Obviamente esto cuajó y todo el mundo fue cambiando de terminal y pasando a utilizar el teléfono como una cámara de fotos, entrando en el mundo de la fotografía que antes nunca había utilizado. Nacen miles de fotógrafos que, hasta ahora, estaban escondidos por la dificultad que conllevaba el sacar fotos.
Después de estos avances y, aprovechando el desarrollo de las pdas, dispositivos que su utilizaban para obrar como una “agenda” portatil en la que llevar no solo el orden de todos los asuntos a realizar sino incluso una comunicación continua con la oficina (vease el tremendo éxito de las blackberry), aparecen los smartphone, los teléfonos con conexión a internet, correo electrónico, aplicaciones de oficina y ocio, etc y se comienzan a desarrollar de una manera terriblemente ágil toda clase de aplicaciones para estos aparatos. La gente pasa el tiempo pegado a su teléfono bien sea trabajando, compartiendo fotografías, navegando por internet, viendo noticias, etc y además se les ofrece la posibilidad de que, mediante las redes sociales, todo este tremendo mundo de comunicación y servicios, puedan compartirlo con sus compañeros de trabajo, amigos, conocidos e incluso desconocidos. El universo de posibilidades es infinito.
Sumamos a todo esto las tablets, por decirlo brevemente, como smartphones pero de tamaño cuartilla. Se convierten en más atractivos por su excelente visibilidad y además se manejan con los dedos, no pesan nada, son “preciosos” y te permiten hacer “de todo”. El éxito es inminente y ya todo el mundo está buscando cual es el modelo con el que se va a hacer.
Esta realidad, que se presenta en un breve espacio de tiempo, es la realidad con la que nuestros hijos están conviviendo y, pronto, ellos estarán estudiando en tablets, llevando los apuntes y los libros de estudio en sus portátiles, ebooks, tablets o sea cual sea el soporte que aparezca, pero eminentemente digitalizado y con una interconexión con sus compañeros y los que no lo son que es segura.
Esta es la realidad de hoy, que nos absorverá en breve pero que nuestros hijos ya están viviendo y sobre la que hay que prepararles para que conozcan sus virtudes y defectos y sepan actuar en consecuencia, se preparen con seguridad sobre lo que hacen y sepan dar importancia a su privacidad.